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9 de October de 2019

Conociendo más acerca de los derechos de autor


Conociendo más acerca de los derechos de autor

 

Cada domingo, millones de católicos de todo el mundo elevan sus voces en la alabanza y el canto durante la celebración de la Santa Misa. Interpretamos himnos y cantos que se vuelven parte del tejido de nuestras vidas de fe: "Pescador de Hombres", "Resucitó", “Santa María del Camino” y “Somos el Cuerpo de Cristo” son sólo algunos de los títulos que ayudan a nuestros corazones a sentir la belleza de la Misa. Todos estos cantos están protegidos por los derechos de autor. Con el propósito de dar este mensaje, usaremos la palabra copyright para designar a los derechos de autor.

"¿Derechos de autor protegidos por copyright?", podría preguntarse. "Estos son cantos de la Iglesia". Eso es cierto, pero también son propiedad intelectual. Han sido escritos y compuestos por personas, cuya fe y creatividad se unen para hacer la música de nuestra Iglesia.

Conceptos básicos de copyright

Como obras protegidas por los derechos de autor, los cantos están protegidos por leyes aprobadas en todo el mundo: derechos de autor federales y otras leyes relacionadas con las licencias de música. Los cantos no pueden ser reimpresos, grabados, transmitidos o reproducidos sin el permiso del administrador de los derechos de autor. El administrador posee además los derechos de interpretación y distribución de estos cantos.

¿Cuánto dura un ‘copyright’?

Los cantos compuestos en los Estados Unidos después de 1976 están protegidos por la ley federal de derechos de autor, siempre que estén fijados en un medio tangible de expresión (grabación, partituras, etc.). Este derecho de autor dura toda la vida del autor, más 70 años. El objetivo es proteger las obras de un autor y mantener la integridad de esas obras, sin comprometer la intención original.

Por ejemplo, en Flor y Canto, tercera edición (FC3), el canto “Somos el Cuerpo de Cristo”, de Jaime Cortez, aparece con la siguiente información del copyright, debajo del texto impreso y la melodía:

Letra y música © 1994, Jaime Cortez. Obra publicada por OCP. Derechos reservados.

Jaime Cortez compuso el canto y es un activo compositor y presentador de talleres. Los derechos de autor de Jaime están protegidos bajo la ley de propiedad intelectual y, posiblemente, sigan protegidos por más de 100 años. Esto incluye todas las partituras, música digital y grabaciones musicales.

Cualquier composición hecha en los Estados Unidos antes de 1976 cae bajo la ley de 1909. La ley de 1909 protege la propiedad intelectual durante 56 años después de la fecha de copyright. Un período de tiempo mucho más corto que la protección de la ley de copyright de 1976. Teniendo esto en cuenta, echemos un vistazo a información de los derechos de autor de "Morning Has Broken" de Eleanor Farjeon.

Letra: 55 54 Eleanor Farjeon, 1881-1965 © 1957, Eleanor Farjeon. Derechos reservados. Reimpresión con permiso de Harold Ober Associates, Inc. Música: melodía galesa tradicional.

Eleanor Farjeon registró el texto del himno en 1957. Según la ley de 1909, el derecho de autor debería haber expirado en 2015, 56 años después del año del copyright (©1957). Entonces, ¿Por qué este texto todavía está protegido?

La ley de copyright de 1976 establece que todo lo escrito en los Estados Unidos antes de 1976 está cubierto por la ley de 1909 y sólo está protegido durante 56 años a partir de la fecha de copyright musical. Sin embargo, este texto fue compuesto en Inglaterra. Los períodos de protección de derechos de autor en el Reino Unido son diferentes de los períodos de protección en los Estados Unidos.

Pero ¿qué pasa con los himnos como "Jubilosos, Te Adoramos" (FC3 #624) o "Del Cielo Ha Bajado" (FC3 #438)? Estos son bien conocidos, se usan en la Misa y también son propiedad intelectual. Sin embargo, estos dos himnos son ejemplos de canciones que han caído en el dominio público. Cuando una obra es de dominio público, significa que la propiedad intelectual ahora pertenece al público. Los himnos de dominio público pueden ser reimpresos, grabados, transmitidos o transmitidos digitalmente sin ningún tipo de permiso o riesgo de infracción de derechos de autor.

¿Puede la ley de derechos de autor afectar a la industria de la música?

Si. Recientemente, con la Ley de Modernización de la Música de 2018, los compositores y propietarios comenzarán a recibir regalías, a través de una agencia sin fines de lucro que trabaje con servicios de transmisión (por ejemplo, Apple Music o Spotify). La agencia también establecerá la tarifa que pagarán los distribuidores. El objetivo es garantizar que el pago sea congruente, preciso y fácil de obtener. *

*Estas regalías no son formas de licencias mecánicas, ya que operan en diferentes medios y con diferentes tasas de pago.

¿Cómo sabemos si una canción tiene los derechos de autor protegidos?

Busque la información del copyright debajo del himno impreso. Si la información incluye el símbolo de copyright ©, el himno todavía tiene derechos de autor protegidos, y entonces usted aún necesita permiso para reproducir el himno en cualquier formato. Si la información del copyright debajo del himno reproducido no incluye el símbolo ©, lo más probable es que sea de dominio público. Esta es sólo una de las razones por las cuales las oficinas de derechos de autor y el registro de derechos de autor son tan importantes. No sólo validan la propiedad de un compositor o artista sobre una pieza determinada, sino que aseguran que la pieza se use de manera justa y adecuada.

La información impresa debajo de “Jubilosos, Te Adoramos”, en Breaking Bread establece lo siguiente:

Texto: 87 87; Henry van Dyke, (1852-1933), alt, Música: Ludwig van Beethoven, 1770-1827; adaptar. por Edward Hodges, 1796-1867.

Y, en Flor y Canto, tercera edición:

Letra: 87 87 D; inglés, Henry van Dyke, 1852–1933, alt. Estrofas 1, 2 y 4 en español, George P. Simmonds, 1890–1991; estrofa 3 en español, Esteban Sywulka B. Letra en español © George P. Simmonds. Propiedad de William L. Donaldson. Derechos reservados. Con las debidas licencias. Música: HYMN TO JOY; Ludwig van Beethoven, 1770–1827; adapt. por Edward Hodges, 1796–1867.

Aquí sucede algo curioso, el canto en inglés no muestra ningún símbolo de copyright, lo cual informa al lector que el canto en inglés es del dominio público. Pero, el mismo canto en español tiene la tercera estrofa con los derechos de autor protegidos. ¿Qué sucede? La traducción es más reciente que el canto original. Las casas editoriales que utilizan este popular canto en español pagan regalías al administrador de los derechos de autor.

Los editores de música de Breaking Bread (y de todos los himnarios de OCP) han verificado si cada canto todavía está bajo protección de derechos de autor o si ha caído en el dominio público. Utilizando las leyes de derechos de autor de los Estados Unidos de 1909 y 1976, podemos verificar el estado de "Jubilosos, Te Adoramos" y asegurarnos de que los editores hayan hecho su trabajo correctamente.

Henry Van Dyke, estadounidense, escribió el texto en 1907. Según la ley de 1909, el texto habría estado protegido hasta 1963. Sin embargo, Van Dyke escribió el texto en Inglaterra, no en los Estados Unidos. Entonces, de acuerdo con la ley de derechos de autor de los Estados Unidos de 1976, el texto está sujeto a las leyes del Reino Unido. La ley de derechos de autor del Reino Unido protege los derechos de autor, sin importar cuándo fue escrita, durante 70 años a partir del final del año calendario en el que muere el último autor restante de la obra. La anotación debajo del canto informa al lector que Van Dyke murió en 1933. Las reglas establecen agregar 70 años a finales de 1933. Por lo tanto, el texto cayó en el dominio público el 1 de enero de 2004.*

* Antes de Van Dyke, la música cayó en el dominio público 70 años después de la muerte de Edward Hodges porque su arreglo de la composición de Beethoven, "The Hymn of Joy", extendió los derechos de autor de la música. Los derechos de autor anteriores expiraron en 1937. (El texto en español seguirá protegido por muchos años más).

Este tipo de leyes creativas de derechos de autor fueron promulgadas para proteger a los creadores de la propiedad intelectual. Al reconocer formalmente las obras de arte, música o texto originales como propiedad, las leyes han otorgado la propiedad de los derechos de autor a los creadores.

¿Por qué existen las editoriales y sellos discográficos?

Los compositores y los autores quieren que se canten sus himnos, y esto es especialmente cierto en el caso de los himnos compuestos para la Misa. La mejor manera de cantar sus himnos es publicarlos en una editorial de música católica. Los compositores presentan nuevos himnos a los editores para su consideración. Cuando se acepta un himno para su publicación, se firma un acuerdo o contrato que permite al editor de música actuar como el editor exclusivo y el agente de licencia del himno. El compositor sigue siendo el propietario de los derechos de autor del himno y ganará regalías cuando la composición musical sea publicada, grabada, transmitida o licenciada. Las regalías otorgan a los compositores un ingreso, que a su vez les permite continuar componiendo música nueva para las celebraciones de la Iglesia.

Dato curioso: el compositor puede incluso recibir regalías de interpretación cada vez que una canción se interpreta públicamente o se transmite por radio, televisión, restaurantes, etc.

Los editores, los sellos discográficos y los agentes de licencias en la industria de la música trabajan con las oficinas de derechos de autor para proteger la propiedad intelectual de un autor. Una firma de abogados puede ayudar a garantizar que el uso del material protegido por los derechos de autor no sufra alguna infracción y que un artista sea compensado de manera justa por su trabajo. Con los editores que administran los derechos de autor, los titulares de derechos (artistas) pueden continuar creando su arte sin tener que vigilar constantemente el uso de su trabajo.

¿Qué significa esto para nosotros?

Mientras cantamos o escuchamos la hermosa música que usamos para celebrar la Misa, es posible que no pensemos en los propietarios de los derechos de autor o el término de protección para cada himno. Sólo queremos sentir la música, ya que nos acerca a la Palabra de Dios.

Pero recuerde, muchos himnos tienen los derechos de autor protegidos por la ley. Si desea distribuir versiones grabadas o impresas de himnos, cuyos derechos de autor están protegidos, debe obtener el permiso del dueño o administrador de los derechos de autor.

Para obtener más información sobre los derechos de autor, la ley sobre obras musicales, la ley federal de derechos de autor y otros artículos relacionados, visite onelicense.net.

En OCP, también puede obtener permisos de reimpresión con fines comerciales. Más información.